El secreto para transmitir credibilidad en tus presentaciones de marca

Por fin vas a dar una charla delante de un centenar de personas y ves una oportunidad de oro para trabajar en una presentación que será algo así como tu escaparate visual, tu cóctel de bienvenida, para las personas que no te conozcan todavía.

Una vez que dejas escrito el guión de tu charla, llega la pregunta del millón que no hace más que rondarte por la cabeza. ¿Qué imágenes pongo ahora para la portada y para las diapositivas de la presentación?

Probablemente sean interminables las horas que pasas buscando fotos sobre atardeceres, naturaleza o texturas en Pixabay, Fotolia, Shutterstock,…

Hablarte sobre aspectos técnicos sobre composición o colores en las fotografías te aburriría mucho, así que voy a enumerar algunos consejos clave y te diré el elemento fundamental que te aconsejo buscar en los bancos de imágenes para que sepas exactamente qué tipo de imagen elegir para acompañar a tu presentación.

Las fotos bonitas no son suficientes

Hay miles de imágenes preciosas de puestas de sol, campos de flores, paisajes con mucho color que lo único que hacen es decorar tu presentación, no acompañarla.

Recuerdo que un profesor de mi facultad me enseñó a no fijarme en el aspecto estético de la fotografía, sino en su significado.

Si tu presentación trata sobre la ansiedad, estoy segura de que tendrás un objetivo final. Puede que en tu charla te centres en los síntomas de una persona con estrés, pero ¿cuál es el objetivo que quieres conseguir una vez termine tu ponencia?

¿Te gustaría hablar sobre tu tratamiento para este problema o solo quieres enseñar a otras personas a hacerles conscientes del problema?

Cuando tienes el objetivo definido para tu charla, es cuando sabes qué imagen debes buscar.

De hecho, las fotografías que acompañen a tu presentación deben de explicar visualmente una de estas dos situaciones:

  • El estado actual de tu cliente. ¿Está angustiado, quemado o preocupado?
  • El estado posterior de tu cliente. ¿Qué conseguirá tu audiencia después de asistir a tu charla?

Apoyarte de fotos bonitas, coloridas o con una buena luz no significará nada para tu mensaje. Estoy segura de que ayudará a la estética general del Power Point, pero no ayudará a entender lo que estás explicando.

Imagina que mi presentación va orientada a la psicología familiar y mi objetivo es hacer conscientes a los padres de que necesitan crear un vínculo emocional más pleno con sus hijos.

Y me encuentro con dos opciones para la fotografía que acompaña a mi diapositiva:

La primera es muy colorida, muy bonita. Pero la segunda nos da un significado mucho más evidente para el tema del que estamos hablando.

Si algún asistente llega tarde a tu charla y ve la segunda foto acompañada de un texto, se habrá hecho una idea previa (en cuestión de segundos) con la que entenderá más rápidamente de lo que estás hablando.

Fotos de acción VS Fotos limpias

Yo soy la primera que recomienda usar imágenes limpias, claras, con mucha luz. Pero, ¿hasta qué punto son creíbles?

Quiero ahondar en esto porque veo constantemente imágenes muy blancas que, además de tener poco mensaje, no aportan credibilidad.

Lo ideal sería encontrar una foto que combine estas dos condiciones: que sea limpia pero que también tenga personalidad y acción.

Estaría pidiendo demasiado para elegir una imagen. Así que paso a la práctica, al ejemplo.

Si estás hablando de terapia para parejas y la situación en la que se encuentran la mayoría de tus clientes es de desconfianza y poca comunicación entre ellos, ya sabes que la fotografía debe reflejar ese momento crítico o el posterior (cuando ya han experimentado tu terapia y vuelven a ser felices).

Si nos vamos a la parte práctica con este mismo ejemplo, encontramos dos imágenes:

No quiero que te fijes en la limpieza o profesionalidad, sino en el mensaje. ¿Cuál de ellas te llega más?

Claramente la segunda, porque nos está poniendo en una situación más íntima entre una mirada de dos personas que se quieren, nos transmite una emoción más intensa que la primera.

Antes hablaba de la credibilidad y es que si lo piensas bien, te darás cuenta de que estamos saturados de ver fotografías de pago similares a la primera opción.

Imágenes blancas, estereotipadas, donde aparecen personas físicamente “perfectas” en nuestra cultura y que no se parecen en nada a tu cliente ideal.

No digo con esto que vayas en busca de una fotografía con una mala luz o que no sea lo suficientemente bonita, sino que se trata de buscar el equilibrio entre una luz aceptable y un significado visual.

Solo recuerda que la imperfección te ayuda a ser más auténtico, más real en tu mensaje.

Imágenes reales y de stock (de pago)

La credibilidad también se crea con la autenticidad.

Cuando das una charla en una asociación o promocionas uno de tus talleres presenciales, es mejor hacer uso de imágenes amateur que tengas o te hayan cedido de esos eventos.

Sencillamente porque siempre van a ser mucho más creíbles que las fotografías gratuitas o de pago.

En una imagen real transmitimos una situación natural, en un entorno donde estamos acompañados de otras personas que han salido contentas de tu taller.

¿Quién dudará de esas imágenes?

Por muy caseras que sean, estás enseñando a tu audiencia que ya has trabajado con otros clientes, personas que son tu prueba social y demuestran que tu método funciona.

Un ejemplo de una charla real y una de stock. ¿Adivinas cuál es la más creíble?

Si nunca antes has dado una ponencia presencial y llega el momento de hablar sobre tu marca y tus servicios, siempre puedes pedirle a tus clientes que te escriban una pequeña recomendación junto con una foto suya para incluirla en tu presentación.

De esta forma e incluyendo esta foto real de tu cliente, demostrarás que eres real, que funciona tu método y que ya hay casos de éxito de personas con las que has trabajado.

Y llegados a este punto, ¿cuál es el secreto?

Lo que nunca fallará, será usar fotografías de personas. La figura de un ser humano a la vista nos transmite automáticamente una emoción, una empatía, un sentimiento.

Podemos sentirnos identificados, acompañados, tristes, empáticos, cabreados o sorprendidos cuando vemos una fotografía. Por eso es tan importante que contenga significado y credibilidad.

Ahora cuéntame tú, ¿qué tipo de imágenes usas en tus presentaciones?

Elena Altuna
anelepancorbo@gmail.com

Diseño de imagen gráfica y materiales para marcas humanas. Trabajo con profesionales online, personas con una filosofía muy concreta: cuidar las relaciones, los comportamientos y el planeta para que vivamos en un mundo más humano.

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